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Fragmento de una foto de la manifestación del día 1 de febrero de 2025 publicada por Mauri Buhigas
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Ayer
pereció ahogado en el río Guadalquivir Rogelio L. P., electricista
en paro. Rogelio realizaba una instalación para la que no tenía
titulación de instalador oficial y ante la llegada de unos agentes
de la autoridad que le interrogaron al efecto huyó, siendo
perseguido por estos hasta la Dársena. Según los agentes, el sujeto
en estado de gran nerviosismo se tiró al agua y no salió. El jefe
de policía defendió de inmediato la correcta actuación de sus
subordinados, recalcando que el trabajo que realizaba Rogelio L. P.
no reunía condiciones de legalidad.
Su
viuda y familiares suponen que Rogelio huyó por temor a que si lo
sancionaban, pudiera perder el paro, que este era poca paga y que
siendo cinco de familia (mujer, dos hijos menores y un mayor a su
cargo) tenía que completarla con los trabajitos que le salían. El
dueño del bar, de próxima apertura, para el que realizaba la
instalación declaró a este periodista no saber que Rogelio
careciera de dicha titulación y que lo contrató porque era más
económico, añadiendo que los electricistas autorizados cobraban
más. A la pregunta de si le pagaba en negro el dueño declinó
contestar alegando que estaba muy ocupado.
Después
de recibir el informe policial y forense, el juzgado no considera que
haya caso y se archiva la petición de la familia para averiguar lo
sucedido en torno a su muerte. La actuación policial fue la correcta
según las autoridades.
Una
mujer ha aparecido en la mañana de este domingo ya cadáver en el
río Guadalquivir. Ana Rosaura M. L. trabajaba en la prostitución
callejera y, según testimonios, pasadas las doce de la noche se le
acercó la policía para demandarle que abandonara el lugar, a lo que
la interpelada se negó arguyendo que no podía marcharse hasta que
su “jefe” se lo dijera. Tras una actitud amenazante de la policía
y un intercambio de palabras gruesas con esta, Ana Rosaura echó a
correr siendo perseguida por los agentes. Hasta aquí los hechos
conocidos.
Algunos transeúntes que presenciaron la situación
piensan que la policía fue demasiado lejos, porque la mujer solo
estaba apoyada en la pared en un sitio discreto sin molestar a nadie,
otros piensan que a lo mejor los agentes querían “algo” gratis y
ella se negó. Una mujer añadió que quizá le pudiera el miedo a su
chulo y por eso echó a correr, otra sostenía que si era una
migrante sin papeles en manos de alguna mafia, tanto miedo le podía
dar su chulo como que la detuviera la policía y la expulsaran del
país.
Después
de recabar la información pertinente, el juzgado ha archivado el
caso, dando por asentado que la actuación policial fue correcta en
todo momento. La Autoridad municipal denuncia el trato injusto
recibido por la policía por parte de aquellos que han puesto en duda
su profesionalidad.
La
pasada madrugada la policía hubo de personarse a las orillas del
Guadalquivir sin más remedio debido a las innumerables llamadas
recibidas con profusas quejas acerca del ruido y la escandalera que
producía una “fiesta”. Se trataba de una reunión privada de
amistades organizada por Marcos de la Alhóndiga y
Villaverde-Rigodón, quien fue advertido por los agentes de que debía
cesar la música que se escuchaba a un kilómetro de distancia, así
como fue informado de que los polvos blancos y diversas pastillas de
colores que pasaban de mano en mano podía ser constitutivo de
delito.
La
pareja de agentes ha sido sancionada por extralimitarse en sus
funciones, declarando la Autoridad que no se puede coartar la
libertad de los ciudadanos de manera gratuita. A continuación, ha
pedido disculpas por la desafortunada actuación de sus subordinados.
La
tarde noche pasada, en el Paseo de Cristóbal Colón, a la ribera del
río, los hinchas del Manchest Separated, perdedores de la final de
la AUFE ante el Liberpul United, protagonizaron diversos
enfrentamiento con los seguidores del equipo rival. La policía tuvo
que intervenir para que los destrozos no se extendieran más allá de
media docena de bares, una docena de contenedores de basura y
reciclaje, dos farolas, tres bancos públicos, las hileras de
parterres, cuatro naranjos y un semáforo. La ciudad, que tiene al
completo todas las plazas hoteleras y pisos turísticos por este
evento deportivo, no se vio afectada en particular, según fuentes
policiales, pudiendo seguir las celebraciones los miles de turistas
que inundaban las calles céntricas.
Las
mismas fuentes declararon ante las preguntas de la prensa: No pasa
nada de particular, es lo habitual. ¿Algún detenido? No, por
supuesto, son extranjeros. Un periodista listillo apuntó: Los
migrantes también son extranjeros y se los detiene y persigue,
incluso hasta el río, no hace mucho murió ahogado un mantero. Hombre, no
compare, esos no son turistas ni se dejan los dineros en la ciudad,
terció un edil que andaba cerca. El periodista le reprochó: Pero
pagan impuestos con sus compras, con el uso del transporte público,
el agua, la electricidad y demás como cualquier ciudadano. Y el
edil, ni corto ni perezoso, dio por terminada la conversación: A ver
agente, llévese a este.